Seis aspectos a tener en cuenta al elegir un hipervisor

jueves, 9 de abril de 2020 by Tilly Holland

La virtualización, para aquellos no iniciados, describe la utilización de software para ofrecer una simulación funcional y completa de un entorno de hardware. Es posible almacenar datos, ejecutar programas y gestionar memoria en la máquina virtual de forma idéntica a la de una computadora real. Actualmente, es una parte muy difundida de la IT de negocios.

¿Qué es un hipervisor?

También denominado monitor de máquina virtual, el hipervisor es un proceso que crea y gestiona máquinas virtuales. El hipervisor le permite a una computadora host soportar distintas máquinas virtuales guest, al compartir virtualmente recursos como memoria y procesamiento.

Los beneficios del hipervisor

Para comprender los beneficios con un poco más de detalle, imagina que tu compañía utiliza media docena de servidores con aproximadamente un 15% de utilización. La virtualización te permite consolidar esta infraestructura en un único entorno de hardware sin afectar el desempeño, como así también reducir el tiempo y dinero que normalmente gastarías para incorporar nuevo hardware.

Sin embargo, antes de comenzar con la virtualización, debes contar con un hipervisor. En pocas palabras, es el sistema que crea y gestiona esas máquinas virtuales. Es el responsable de asegurarse de que funcionen como computadoras reales, sean fáciles de gestionar y soportar y que ofrezcan un nivel aceptable de estabilidad para su utilización comercial.

Inicialmente, VMware era considerado el rey indiscutible de los hipervisores. Sin embargo, actualmente existen distintas alternativas en el mercado, entre las que se destacan Hyper-V de Microsoft, Citrix, AWS, Azure y KVM, que son probablemente tan eficientes y confiables como su más maduro predecesor. Esto significa que si deseas llevar a tu compañía por el camino de la virtualización, tienes distintas opciones a tener en cuenta.

Entonces, ¿cómo elegir un hipervisor? ¿Es necesario pagar para obtener los estándares de la industria o es suficiente con una solución de código abierto?

A continuación, seis aspectos a tener en cuenta antes de configurar tu primer entorno virtual.

Hipervisores de Tipo 1 versus Tipo 2

Lo primero que hay que saber acerca de los hipervisores es que tienen dos versiones diferentes, definidas inicialmente por los científicos de computación Gerald J Popek y Robert P Goldberg en los Requerimientos formales para las arquitecturas virtualizables de tercera generación:

Hipervisores de Tipo 1, o de ‘metal desnudo’. Como su nombre lo indica, se ejecutan directamente sobre el hardware, es decir que no hay ningún sistema operativo que actúe como intermediario, lo que los convierte en la opción más rápida.

Hipervisores de Tipo 2, o albergados. A diferencia de sus contrapartes de metal desnudo, funcionan como programas de computadora normales sobre un sistema operativo convencional como Windows o Linux.

Los hipervisores de Tipo 1 ofrecen mucho mejor desempeño que los de Tipo 2, ya que no contienen una capa intermedia, lo que los convierte en la opción lógica para las cargas y aplicaciones fundamentales para la misión de los sistemas. Aunque ello no significa que los hipervisores albergados no tengan lugar, ya que son mucho más simples de configurar, por lo que ofrecen una buena opción si es necesario desplegar un entorno de prueba de forma rápida.

Costos de los hipervisores

Para muchos usuarios, la parte más difícil de elegir un hipervisor es alcanzar el equilibrio correcto entre costo y funcionalidad. Mientras que existen distintas soluciones básicas gratuitas, o prácticamente gratuitas, los precios en el extremo opuesto del espectro pueden ser intimidantes. Las opciones de licencia también varían, por lo que resulta fundamental conocer en detalle qué es lo que recibiremos por nuestro dinero.

En esta etapa, también es recomendable pensar si debemos quedarnos con un solo proveedor o utilizar distintos proveedores. Los distintos hipervisores ofrecen distintos conjuntos de herramientas de gestión y opciones avanzadas, por lo que puede resultar dificultoso mantener el control de decenas de soluciones ejecutándose al mismo tiempo. Sin embargo, puede resultar inviable utilizar un hipervisor premium para aplicaciones no fundamentales. Evalúa aplicar un enfoque por categorías que equipare precios con cargas.

Desempeño de la solución

Cada hipervisor será diferente en término de debilidades y fortalezas, por lo que la elección de un hipervisor dependerá de aquel aspecto del desempeño que sea más importante para tu compañía. Por ejemplo, ¿qué es lo más importante, la gestión de la memoria o la estabilidad general del software?

Ten en cuenta también que la recuperación de datos perdidos en entornos virtuales ofrece un conjunto de desafíos y problemas únicos, por lo que debes tener en cuenta que la elección del hipervisor no debe afectar las posibilidades de recuperar carpetas y archivos fundamentales para la misión de los sistemas en caso de que ocurra una catástrofe.

Disponibilidad de herramientas de gestión

La elección de un hipervisor también implica definir si deseas intervenir activamente en la gestión de tus máquinas virtuales o no. Algunas soluciones cuentan con mejores utilidades y herramientas de gestión que otras, tanto en términos de software incorporado con la compra, como de agregados opcionales desarrollados por terceros. Los clientes de VMware cuentan con la ventaja de disponer de un conjunto diverso de herramientas de gestión, desarrolladas tanto por terceros como por VMware. En algunas de las alternativas de código abierto, existen menos herramientas disponibles.

Ecosistema

Por último, resulta tentador pasar por alto el rol del ecosistema del hipervisor, es decir, la documentación, soporte, entrenamiento, consultoría y desarrollo por parte de terceros, etc., para determinar si el costo de una solución resulta efectivo a largo plazo.

Puntualmente, digamos que comparamos dos hipervisores de alta gama. El primero ofrece un mejor desempeño y mejores herramientas de gestión que el segundo, pero solamente una porción de su infraestructura de soporte y documentación. En este caso, casi siempre es preferible optar por el hipervisor que ofrece una comunidad de usuarios más saludable.

Soporte

Es recomendable elegir una solución en donde puedas acceder a una alta calidad de soporte, tanto para la implementación inicial como para la gestión diaria de tu entorno virtual. Asegúrate de investigar las opciones, ya que el costo del soporte en algunos hipervisores es significativo, por lo que es recomendable buscar cuáles son los niveles de asistencia disponibles en las plataformas evaluadas.

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